Este artículo se tradujo automáticamente del inglés y puede contener imprecisiones.

Los tratamientos contra el cáncer pueden pasar factura al cuerpo, incluida la piel, que puede sentirse seca e incómoda, más frágil y más vulnerable a las agresiones externas. En Care to Beauty, somos conscientes de que el cuidado de la piel puede ser lo último en lo que pienses mientras atraviesas los ciclos de tratamiento; por esta razón, mantenemos una selección de productos para ayudar a cuidar tu piel durante tratamientos oncológicos como la quimioterapia y la radioterapia. En resumen: nosotros hacemos la investigación para que tú no tengas que hacerla.

Para garantizar la precisión, solicitamos habitualmente la opinión de especialistas en oncología y marcas de cuidado de la piel que trabajan estrechamente con centros oncológicos y pacientes de quimioterapia o radioterapia. El objetivo final es elaborar —y mantener— una lista de recomendaciones de cuidado de la piel respaldadas por evidencia científica.

En esta publicación, te presentamos algunas de estas recomendaciones, con la advertencia de que solo debes seguirlas si no has recibido instrucciones más específicas de tu equipo médico. Si el único consejo de cuidado de la piel que te han dado es "mantén la piel nutrida" o "usa productos suaves", estas recomendaciones pueden serte útiles. Sin embargo, si tu equipo médico ha sugerido productos específicos, sigue su consejo: ellos conocen tus necesidades individuales mucho mejor que nosotros.

1. Mantén tu piel nutrida durante la quimioterapia

Un efecto secundario muy común de los ciclos de quimioterapia es la piel extremadamente seca. Sin embargo, la piel seca no es solo piel seca, ya que puede agrietarse e infectarse. Además, puede llegar a producir tanto picor que se vuelve difícil de sobrellevar. Para intentar evitarlo, es muy importante elegir cremas altamente nutritivas. Asimismo, los médicos recomiendan que sigas algunas pautas al considerar qué hidratantes adquirir durante estos períodos:

  • Elige fórmulas altamente nutritivas, preferiblemente cremas o bálsamos antes que lociones;
  • Busca siempre hidratantes sin fragancia;
  • Evita ingredientes potencialmente irritantes como perlas exfoliantes, ingredientes activos como retinoides, ácidos exfoliantes, alcohol o alérgenos comunes;
  • Recuerda hidratar no solo el cuerpo, sino también el rostro, el contorno de ojos, las manos, los pies, los labios y los ojos.


2. Limpia tu piel con cuidado

Algo que siempre hay que tener en cuenta en el cuidado de la piel durante el cáncer es que el proceso de limpieza es sumamente importante. Mantener la piel nutrida empieza aquí, sin ninguna duda. En general, hay algunas recomendaciones que debes seguir durante estos períodos:

  • Usa siempre agua tibia, ya que el agua caliente tiende a deshidratar la piel;
  • Elige un limpiador nutritivo, sin agentes limpiadores agresivos;
  • Seca siempre la piel dando toquecitos, sin frotar;
  • Elige un producto específico para la zona genital;
  • Lava el cabello con champús sin zinc si estás recibiendo radioterapia en la zona de la cabeza;
  • Evita ingredientes exfoliantes y lava la piel con una esponja suave.


3. Para la radioterapia, usa un cuidado de la piel especial

La radioterapia tiene una alta probabilidad de provocar dermatitis por radiación (también conocida como radiodermatitis o daño cutáneo por radiación). Para evitar que esto ocurra, debes seguir estrictamente una rutina de hidratación. Además, ten en cuenta que las manifestaciones pueden aparecer hasta 90 días después de la exposición a la radiación, así que aunque te encuentres bien, mantén la rutina. Estas dermatitis son la principal causa de abandono de la radioterapia, por lo que prevenirlas es sumamente importante para el éxito de los ciclos de radioterapia. Hay algunos productos que han sido formulados específicamente para esto, de modo que puedes confiar en que serán perfectos. El cuidado de la piel durante el cáncer consiste en intentar apoyar tu piel durante estos tratamientos.


4. Usa protector solar para proteger completamente tu piel

Los tratamientos contra el cáncer tienden a hacer que la piel sea extremadamente sensible al sol, por lo que debes protegerla completamente. El protector solar es tu segundo mejor amigo, justo después de "evitar el sol a toda costa". Aun así, sabemos que evitar totalmente el sol es muy a menudo imposible. Por eso, lo que debes buscar es una protección extremadamente alta. Algunos médicos recomiendan optar por protección solar mineral, otros que elijas la mayor protección posible, así que consúltalo con tu médico.


5. Prueba algunos pequeños extras

Además de cuidar tu piel, también es importante cuidarte como persona. Eres mucho más que un paciente oncológico. Con este fin, hay algunas cosillas que pueden ayudarte. El maquillaje, por ejemplo, es de gran ayuda, ya que puedes redibujarte las cejas, realzar los ojos y dar color a las mejillas con gestos sencillos. Tanto La Roche-Posay como Avène tienen productos de maquillaje que pueden usarse durante estos momentos difíciles y han sido probados en pacientes oncológicos.


En definitiva, el secreto del cuidado de la piel durante el cáncer es mantenerla tan fuerte como sea posible, para asegurarte de poder soportar el tratamiento completo. Si aún tienes dudas sobre el cuidado de la piel durante los tratamientos oncológicos, contacta con nuestro equipo de farmacéuticos: estaremos encantados de ayudarte.