Este artículo se tradujo automáticamente del inglés y puede contener imprecisiones.
Una rutina de cuidado de labios puede parecer un poco excesiva, pero hay personas que sin duda se beneficiarán de ella. Desde quienes sufren frecuentemente de labios secos y agrietados hasta quienes se maquillan mucho los labios (y no siempre consiguen que el producto se fije correctamente), son muchas las personas que pueden beneficiarse de una rutina de cuidado de labios. Si perteneces a este grupo, o simplemente quieres saber más sobre lo que puedes hacer para tener unos labios bonitos y sanos, quédate con nosotros: te mostraremos una rutina de cuidado de labios que puedes empezar a aplicar ahora mismo, paso a paso.
Paso #1: Usa un pintalabios o bálsamo labial hidratante
Este primer consejo se aplica tanto a las personas que se maquillan a diario como a las que no. Al fin y al cabo, los labios no tienen glándulas sebáceas que los mantengan hidratados de forma natural, por lo que una de las mejores cosas que puedes hacer por ellos es mantenerlos hidratados a lo largo del día, usando el producto de tu elección.
Si te gusta usar pintalabios, puedes optar por fórmulas hidratantes que aporten confort a tus labios durante todo el día. Hoy en día, también puedes optar por los aceites labiales ultranourishing que añaden un toque de color sin escatimar en hidratación.
¿Y si no eres fan del pintalabios? Siempre puedes optar por un bálsamo labial, con o sin color, que hidrate tus labios y los mantenga cómodos durante todo el día.
Paso #2: Retira el pintalabios con mucha suavidad
Para quienes usan pintalabios a diario, este paso puede ser uno de los más importantes. Al igual que el paso de limpieza es fundamental en una rutina de cuidado de la piel, también lo es en una rutina de cuidado de labios.
Si te aplicas el pintalabios por la mañana, o a lo largo del día, llegará un momento en que tendrás que retirarlo. Esto puede requerir productos y movimientos algo agresivos, pero no tiene por qué ser así.
Sea cual sea el producto que elijas para desmaquillarte los labios, tu objetivo siempre debe ser eliminar la mayor cantidad de producto posible de una sola vez, minimizando el frotado y el restregado. Por eso te recomendamos usar desmaquillantes en aceite como primera línea de ataque: tanto si usas pintalabios más tradicionales como labiales líquidos mate, un aceite podrá retirarlos con facilidad. Si no eres fan de las fórmulas en aceite, ¡el agua micelar también puede ser de gran ayuda!
Paso #3: Exfolia
Este paso puede ser opcional, ya que la idea de aplicarse un exfoliante labial no atrae a todo el mundo. Si te llama la atención, esto es lo que debes tener en cuenta: un exfoliante labial es un producto de cuidado de labios que combina un elemento ligeramente abrasivo (generalmente azúcar) con un elemento nutritivo (como un aceite o mantequilla). La idea es ofrecerte un proceso 2 en 1, en el que el elemento abrasivo ayuda a eliminar las células muertas y los trozos de piel descamada, y el elemento nutritivo ayuda a restaurar el confort en tus labios, evitando que se resequen en exceso.
Como ya mencionamos, tus labios no tienen glándulas sebáceas propias, así que es esencial que no te excedas con la exfoliación labial: usa un exfoliante labial como máximo una vez a la semana, y asegúrate de terminar siempre el proceso con una buena capa de bálsamo labial.
Paso #4: Repón la humedad de tus labios
Hay situaciones en las que un bálsamo labial tradicional puede no ser suficiente para restaurar el confort en tus labios; quizás tus labios están muy secos y agrietados, o quizás acabas de usar un exfoliante labial y ahora sientes los labios un poco tensos e incómodos. En estos casos, intenta aplicar un producto de cuidado labial rico que pueda restaurar la humedad en tus labios y, al mismo tiempo, crear una acción reparadora en profundidad, como una mascarilla labial o un parche labial.
A menudo, este tipo de productos pueden tener una textura y un acabado demasiado ricos para usarlos durante el día. Por suerte, la naturaleza ha creado el período perfecto para usar productos que reparan y regeneran nuestra piel, ¡y es durante la noche! Aplica tu bálsamo labial rico favorito o tu mascarilla labial de noche favorita antes de acostarte, y te despertarás con unos labios suaves y nutridos.
Paso #5: Protege tus labios de las agresiones ambientales
Ya hemos hablado de hidratar y nutrir tus labios, incluso cuando llevas maquillaje, y ahora necesitamos hablar de protegerlos, porque, al fin y al cabo, ¡tus labios están constantemente expuestos a las agresiones ambientales! Hablamos no solo de los fuertes vientos en invierno, sino también de la exposición solar, que está presente durante todo el año.
Para proteger tus labios de estas agresiones diarias, lo ideal es buscar un bálsamo labial con un FPS alto, como 30 o 50. ¡Hoy en día hay muchas opciones en el mercado, en diferentes texturas que se adaptarán perfectamente a tus necesidades y preferencias!
Como puedes ver, ¡es posible tener una rutina de cuidado de labios sencilla y fácil! Con tan solo unos pocos pasos simples, puedes prevenir los labios secos y agrietados y mantener tus labios cómodos y bonitos, y por supuesto, protegidos del sol y otras agresiones ambientales.

