Este artículo se tradujo automáticamente del inglés y puede contener imprecisiones.

Si estás haciendo las maletas para un viaje de esquí, puede que te cueste decidir qué incluir en tu neceser de skincare. Es relativamente fácil preparar el equipaje para unas vacaciones de playa en verano, pero mantener la piel feliz en las pistas no resulta tan instintivo. Hoy te ayudamos a seleccionar algunos esenciales de skincare para el invierno para tu próximo viaje de esquí. Desde bálsamos labiales hasta aceites de ducha, tenemos todo lo que necesitas para que tu piel luzca y se sienta estupenda durante tus vacaciones de invierno.

Aquí van nuestros mejores consejos:

1. Empieza con una buena crema hidratante

El aire frío del invierno puede causar estragos en tu piel. La sequedad, la descamación, las líneas de deshidratación, las arrugas y las ocasionales grietas o ampollas son efectos habituales del frío, especialmente si estás expuesto a vientos fuertes (y lo estarás, durante tus aventuras de esquí y snowboard). Para minimizar estos efectos, te recomendamos llevar una crema hidratante de textura rica e intensa. Olvídate de tus hidratantes ultraligeras con textura de agua; una crema más rica no solo mantendrá tu piel hidratada, sino que también actuará como barrera para protegerla de la dureza del exterior.

Aplica tu crema hidratante por la mañana, bajo el protector solar, y por la noche, tras una limpieza suave. Tu piel te lo agradecerá. En cuanto al resto de tu rutina de skincare, te recomendamos mantenerla sencilla: considera dejar en casa tus activos exfoliantes y retinoides, y hacer un cambio temporal hacia texturas ricas y aterciopeladas que le den a tu piel todo el confort que necesita en el frío.


2. Aplica una buena capa de protector solar

Hace unos años, el protector solar era algo que solo se usaba en la playa. Hoy en día reconocemos la importancia de usarlo cada día, pero aún persiste la idea de que en invierno podemos relajarnos un poco. Si está nevando, no puede hacer tanto sol, ¿verdad? Pues no es así.

Ocurre exactamente lo contrario. Si estás en un viaje de esquí, en lo alto de las montañas, en realidad estás mucho más expuesto de lo que crees. Esto se debe a dos factores: primero, la intensidad de los rayos UV aumenta con la altitud; segundo, la brillante superficie de la nieve refleja la radiación, por lo que en realidad estás expuesto desde dos direcciones.

En definitiva, creemos que el protector solar es definitivamente un esencial de skincare para un viaje de esquí. Elige un protector solar con un FPS alto y asegúrate de aplicarlo cada dos horas para una protección óptima. Además, te damos un consejo extra: elige una textura rica que no solo proteja tu piel de la radiación, sino que también aporte hidratación y mantenga tu piel hidratada en el aire frío y seco. Un protector solar diseñado para pieles secas puede ser una gran opción.


3. Protege tus labios

Un dato curioso: la piel de los labios es extremadamente sensible. Puede que hayas notado que los labios son siempre los primeros en reaccionar a los cambios de tiempo, especialmente cuando bajan las temperaturas. Los labios secos, agrietados y con grietas son una constante invernal para personas de todo el mundo, pero no es necesario someterte a ese tipo de incomodidad durante tu viaje de esquí.

Para mantener tus labios sanos, hidratados y cómodos durante tus vacaciones de invierno, te recomendamos elegir un bálsamo labial que no solo hidrate, sino que también proteja tus labios del sol. Un bálsamo labial con FPS alto es una excelente opción para cumplir esta doble función. Si llevas puesta una mascarilla la mayor parte del tiempo, puedes prescindir del FPS y optar por un bálsamo labial rico sin protector solar.

Lo más importante: lleva siempre el bálsamo labial contigo; te prometemos que lo aplicarás y reaplicarás con bastante frecuencia a lo largo del día.


4. Mantén tu rutina de limpieza sencilla

Con el frío y el tiempo seco, tu piel necesita toda la ayuda posible. Una forma de asegurarte de que retiene la mayor cantidad de hidratación posible es sustituir tu limpiador habitual por una alternativa más adecuada para el frío intenso. La forma más fácil de hacerlo es prescindir de la limpieza con agua; puedes probar con un agua micelar o una leche limpiadora, aplicada con un disco de algodón suave.

Si no puedes imaginarte limpiar tu piel sin agua, usa un limpiador rico, como un bálsamo limpiador o una loción limpiadora para pieles secas.


5. Usa un gel de ducha suave

Lo que es válido para el rostro también lo es para el cuerpo: tu piel probablemente resentirá el frío por todas partes, así que considera cambiar tu gel de ducha habitual por una crema de ducha o un aceite de ducha. Estas opciones proporcionan una limpieza óptima sin despojar a tu piel de sus aceites naturales. También ayudan a nutrir y mantener el equilibrio de hidratación de tu piel incluso mientras te bañas. Por último, pero no menos importante, son también más adecuadas para pieles sensibles o irritadas.

Y aquí va otro pequeño consejo para poner en práctica tras tus aventuras en la nieve: evita la tentación de ducharte con agua muy caliente y opta por un baño templado. Tu piel te lo agradecerá.


6. Lleva una crema hidratante corporal

Si no estás acostumbrado al frío, tu piel tampoco lo estará. Por eso es buena idea tener a mano una loción o crema hidratante corporal para combatir la sequedad y la deshidratación causadas por el cambio de clima. Puedes elegir entre aceites, cremas o lociones, según tus preferencias de textura. En general, cuanto más rica sea la crema, mejor ayudará a tu piel a retener la humedad. Si no toleras la sensación pegajosa de una crema rica, opta por una textura más ligera. ¡El mejor producto de skincare es el que realmente usas!

Si no sabes muy bien qué elegir, te recomendamos buscar productos dirigidos a pieles sensibles, ya que no solo hidratarán y repararán tu barrera cutánea, sino que también ayudarán a calmar el picor y la irritación.


7. Mima tus manos y pies

Pasarás la mayor parte de tu viaje de esquí con guantes y botas, pero eso no significa que tus manos y pies no necesiten un poco de mimos extra. Nunca está de más llevar una crema reparadora rica para reconfortar tu piel y reparar las zonas agrietadas y con grietas. Sabemos que las cremas de manos y pies pueden parecer un poco aburridas, y que no son exactamente lo que quieres meter en la maleta, pero confía en nosotros. A los pocos días de aventuras en la nieve, te alegrará haberlas llevado.


Como puedes ver, no hace falta mucho para armar un pequeño kit de skincare para el viaje de esquí. Podríamos haber incluido algunas mascarillas faciales y sales de baño relajantes para los pies, para ayudarte a desconectar después de un largo día en las pistas, pero quisimos centrarnos en lo esencial. Ahora te toca a ti añadir un par de tus propios esenciales de skincare, quizás tu sérum hidratante favorito o ese aceite facial del que no puedes prescindir.