Este artículo se tradujo automáticamente del inglés y puede contener imprecisiones.

El "maskné" ha sido tendencia durante todo este año debido al aumento en el uso de equipos de protección individual gracias a la pandemia de COVID-19. Sin embargo, ¿qué es realmente este "maskné" del que todos hablan y, lo más importante, cómo puedes hacer que desaparezca?

¿Qué es el "maskné"?

El maskné es un nombre genérico para una miríada de problemas cutáneos agravados por el uso de mascarillas protectoras. Podría ser una de varias cosas:

  • Acné mecánico, un brote de acné causado por la fricción que daña la barrera cutánea; más común en pieles secas y sensibles;
  • Brotes de acné, causados por la acumulación de sudor, sebo y saliva en un entorno húmedo oclusivo;
  • Dermatitis de contacto debida a los detergentes que usas para lavar tu mascarilla;
  • Brotes de rosácea debido a la inflamación, irritación y daño en la barrera cutánea.

En definitiva, el hecho de que ahora lleves un trozo de tela rozando tu piel y reteniendo toda la suciedad en ella es lo que causa el maskné. Sin embargo, hay formas de garantizar que los brotes estén controlados y de cuidar tu piel. Es hora de simplificar tu rutina y asegurarte de que estás tomando las decisiones correctas respecto a la mascarilla que usas.

¿Son algunas mascarillas mejores que otras para prevenir el maskné?

En primer lugar, debemos reconocer que, desde el punto de vista de la piel, es mejor usar mascarillas desechables. Garantizan que la uses solo el tiempo necesario y luego ya no están. Por otro lado, esto está lejos de ser ecológicamente responsable. En este caso, depende de ti elegir tus batallas y decidir dónde te posicionas al respecto. Si te decantas por la mascarilla reutilizable, asegúrate de que esté hecha de tela de algodón. Además, comprueba que esté tejida de forma compacta para garantizar la máxima protección (aunque puede ser más complicado durante los días calurosos).

En cuanto al cuidado de tu mascarilla reutilizable, asegúrate de usarla solo el tiempo necesario y de rotarla a diario. Esto es innegociable y la principal causa del maskné. Además, intenta evitar los suavizantes y elige detergentes sin fragancia (prueba los de bebé o incluso las nueces de Saponaria).

Productos para ayudarte a prevenir y tratar el maskné

Si tienes maskné, mantén tu rutina simple: limpia, exfolia y repara la barrera cutánea.

El enfoque principal aquí debe ser mantener tu piel lo más limpia posible. Intenta hacer el hábito de lavar tu piel e hidratarla justo antes de ponerte la mascarilla y de nuevo después de quitártela. Sí, aquí es donde dejas de limpiar la piel antes de ir a dormir y empiezas a hacerlo en cuanto llegas a casa. Intenta elegir limpiadores simples y calmantes, y continúa con una exfoliación suave e hidratantes ligeros.

Limpiadores:


Tónicos exfoliantes:


Hidratantes:


Tratamientos para el acné:


Además, aquí tienes algunas reglas simples que puedes intentar seguir:

  1. Como se explicó anteriormente, mantén la piel lo más limpia posible;
  2. No exfolies en exceso ni uses retinoles fuertes si vas a llevar mascarilla constantemente;
  3. Protege tu piel con ácido hialurónico y ceramidas;
  4. Trata los brotes en consecuencia: calma si es una irritación, combate la acumulación de sebo si esa es la causa;
  5. No te toques los granos;
  6. En serio, no revientes esos granos;
  7. SI te tocas los granos, calma la zona, asegúrate de proteger tu barrera cutánea y no uses ningún activo en los días siguientes.

Por último, solo queremos hacerte saber que el cuidado de la piel puede ser a veces complicado. De hecho, este no es el momento de tener la piel perfecta, sino de seguir adelante lo mejor posible. ¡Cuídate!