Este artículo se tradujo automáticamente del inglés y puede contener imprecisiones.
Para los amantes de la playa, el verano es sinónimo de vacaciones y exposición solar. Aunque pasar tiempo al sol tiene sus beneficios —¡esa vitamina D!—, es importante ser consciente de sus riesgos también. La exposición excesiva al sol puede causar envejecimiento prematuro de la piel, manchas oscuras e hiperpigmentación, por no hablar de las quemaduras solares y, por supuesto, el cáncer de piel. La prevención es clave cuando se trata de exposición solar. Minimiza los riesgos innecesarios y podrás hacer que tu verano sea mucho, mucho más seguro. Para ayudarte a aprovechar al máximo tus vacaciones de verano, compartimos a continuación nuestros mejores consejos de protección solar.
¡Disfruta del sol y mantente a salvo!
En este artículo:
- Evita la exposición solar en las horas de máxima intensidad
- Aplica la cantidad adecuada de protector solar: ¡más es más!
- ¿Sin pelo? No olvides el protector solar en la cabeza
- Reaplica tu protector solar
- Usa la moda a tu favor
- Añade un suplemento solar
- ¡Cuidado con la medicación!
- Mantén a los bebés menores de 6 meses completamente cubiertos y a la sombra
- Revisa tu piel regularmente
Evita la exposición solar en las horas de máxima intensidad
La intensidad del sol es mayor a mediodía, particularmente entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Si es posible, evita estar al sol durante estas horas, ¡incluso en días nublados! Si alguna vez has sufrido una quemadura solar grave por estar al sol en un día nublado, ¡sabes que lo decimos en serio!
Aplica la cantidad adecuada de protector solar: ¡más es más!
Recibimos muchas preguntas sobre protección solar —¡todo el mundo quiere el mejor protector solar que exista!— y nunca es fácil responderlas. La verdad es que, aunque pudiéramos encontrarte el protector solar definitivo, el Santo Grial de la protección solar, aún tendrías que aplicarlo correctamente. Cuando se trata de consejos de protección solar, este es uno de los más importantes: la aplicación correcta es tan importante como la calidad del protector solar elegido.
Como regla general, recomendamos elegir un protector solar de amplio espectro que proteja contra la radiación UVA y UVB. Elige un producto con SPF30 como mínimo, y si puedes, opta por una fórmula resistente al agua: puede ayudar a que dure más. Ningún protector solar es 100% resistente al agua, ¡así que no pienses que no tendrás que reaplicarlo!
Aplica tu protector solar de 20 a 30 minutos antes de la exposición solar, y no escatimes en la cantidad. Para asegurarte de que tu protector solar proporcione exactamente la cantidad de protección solar que indica el envase, debes aplicar una cantidad suficiente.
Para cubrir todo el cuerpo, necesitarás una cantidad similar a un vasito de chupito. Ante la duda, aplícalo generosamente: ¡es mejor aplicar demasiado que muy poco! Para el rostro, debes aplicar una cucharada de postre de producto (o aproximadamente la longitud de dos dedos).
Hagas lo que hagas, resiste la tentación de aplicar solo una fina capa de protector solar en las zonas que crees que tienen más probabilidad de quemarse, como la nariz o los pómulos. ¡El sol no tiene favoritos! Aplica protector solar en todo el rostro, siempre, pero siéntete libre de reaplicar con más frecuencia en las zonas que te preocupen, si te preocupan las manchas o las quemaduras solares. Los protectores solares en barra y las brumas pueden ayudarte a hacerlo fácilmente.
¿Sin pelo? No olvides el protector solar en la cabeza
Si no tienes mucho pelo, asegúrate de llevar sombrero y aplicar protector solar en la parte superior de la cabeza. La parte superior de la cabeza está extremadamente expuesta al sol, y las lesiones precancerosas conocidas como queratosis actínica, o queratosis solar, a menudo aparecen en zonas expuestas de la cabeza y el cuello, así que no te arriesgues.
Reaplica tu protector solar
Aquí tienes otro de nuestros consejos de protección solar favoritos: la reaplicación frecuente es clave para mantener un buen nivel de protección. Reaplica la misma cantidad de protector solar cada dos horas, y no olvides reaplicar inmediatamente después de bañarte, sudar o secarte la piel con una toalla.
Si llevas maquillaje y te pone un poco nervioso/a reaplicar el protector solar durante el día, no te preocupes: ¡para eso están las brumas de protección solar!
Usa la moda a tu favor
Los sombreros, las gafas de sol y los tejidos veraniegos son más que simples declaraciones de moda: en realidad proporcionan una valiosa protección contra el daño solar, así que no los olvides al preparar tu kit para ir a la playa. ¡Una manga corta puede acabar siendo lo único que te separe de una quemadura solar!
Añade un suplemento solar
Los complementos alimenticios pueden ayudarte a proteger tu piel del daño solar. Los suplementos como las cápsulas de Heliocare son particularmente populares por su alto contenido en antioxidantes, que ayudan a la piel a resistir y reparar el daño solar existente. Ten en cuenta, sin embargo, que no son sustitutos de la protección solar tópica.
Los suplementos solares también pueden ser una buena opción si tienes un tono de piel muy claro o sufres de fotosensibilidad extrema. ¿Tienes lo que se llama "alergia al sol"? Considera un suplemento para dar a tu piel la mejor oportunidad de pasar el verano sin problemas.
¡Cuidado con la medicación!
Algunos medicamentos con y sin receta pueden hacer que tu piel sea más sensible al sol. Hablamos de algunos antibióticos, antifúngicos, antihistamínicos, medicamentos para el colesterol y la presión arterial y, por último pero no menos importante, tratamientos contra el cáncer. Si sospechas que tu medicación puede estar aumentando tu sensibilidad al sol, consulta con tu médico para encontrar la mejor solución para ti.
Mantén a los bebés menores de 6 meses a la sombra
Los bebés merecen sus propios consejos de protección solar. Como los bebés tienen una piel extremadamente sensible, es mejor evitar el sol por completo durante los primeros seis meses de vida. Evita la exposición solar directa y mantente a la sombra siempre que salgas.
¿Recuerdas lo que dijimos antes sobre la ropa como protección solar? Esto es especialmente cierto para los bebés, ya que es importante mantenerlos completamente vestidos, con un sombrero de ala ancha y ropa ligera que cubra completamente sus pequeños brazos y piernas.
A partir de los seis meses, puedes empezar a usar protector solar en las zonas expuestas como el dorso de las manos, el rostro, las orejas y el cuello, ¡pero sigue manteniendo a tu bebé lo más protegido posible!
Revisa tu piel regularmente
La piel de cada persona tiene un aspecto un poco diferente, y ese es en última instancia el desafío cuando se trata de protección solar y "etiqueta solar". Nadie conoce tu piel como tú, así que asegúrate de hacerte autoexámenes regulares para reconocer qué es normal para ti y qué vale la pena consultar con tu médico.
Ahora que tienes las maletas hechas y tus consejos de protección solar a mano, estás listo/a para disfrutar del verano. ¡Cuéntanos cómo te va!

