Este artículo se tradujo automáticamente del inglés y puede contener imprecisiones.

Tener mal aliento puede afectar significativamente tu calidad de vida. Puede hacer que evites situaciones sociales o que te sientas cohibido durante las reuniones; además, puede haber un problema de salud subyacente, por lo que es importante entender por qué estás experimentando halitosis (es decir, mal aliento). Para ayudarte a superar el problema, respondemos a las principales preguntas que pueden llevarte a una solución. ¡Sigue leyendo para deshacerte del mal aliento!

¿Qué es la halitosis?

Según el Australian Dental Journal, la halitosis —o mal aliento— es un olor desagradable que se origina en la cavidad oral. La publicación detalla que la palabra «se deriva del latín, donde halitus significa aire respirado y osis significa alteración patológica». Esto nos recuerda la naturaleza patológica de esta afección: puede tener un gran impacto en la calidad de vida de quien la padece, y es fundamental comprender la causa raíz, así como los planes de tratamiento para minimizar el problema.

¿Cuál es la causa más común del mal aliento?

La misma revisión de la literatura revela lo que la ciencia conoce hoy sobre los factores de riesgo y las fuentes del mal aliento. Esto es sumamente importante para entender qué puedes hacer por tu parte en cuanto a los hábitos de higiene diaria y el estilo de vida.

Las fuentes intraorales son las responsables del 90% de los casos de halitosis, ya que las condiciones húmedas de la cavidad oral junto con la temperatura confortable crean el entorno ideal para las bacterias. El recubrimiento de la lengua es un gran anfitrión, con un dorso texturizado que acoge a todas las bacterias que puedan querer quedarse. La sequedad bucal también está asociada a la halitosis; de hecho, la sequedad en la cavidad oral explica el aliento matutino. Además, la enfermedad periodontal se ha vinculado estrechamente con el mal aliento, así como «las pulpas dentales expuestas, los dientes no vitales, las heridas en cicatrización y los aparatos de ortodoncia fijos». Aunque solo representa el 10% de los casos, las fuentes extraorales como la enfermedad hepática y las infecciones respiratorias pueden ser la causa raíz del mal aliento.

También debemos tener en cuenta el estilo de vida al buscar la causa raíz de la halitosis. Fumar, el consumo de alcohol y ciertos alimentos pueden estar causando mal aliento; en ese caso, la solución sería eliminar el hábito.

¿Cómo puedo prevenir la halitosis?

Si tenemos en cuenta las causas del mal aliento que acabamos de ver, prevenir la halitosis se vuelve más fácil. Lo primero que hay que hacer es establecer una rutina de higiene diaria que funcione para ti. A continuación, considera las opciones de estilo de vida que puedan estar frenándote. Sabemos que, para algunas personas, moderar el consumo de alcohol o dejar de fumar son retos enormemente difíciles, por lo que te recomendamos que consultes con un profesional de la salud para alcanzar tus objetivos. Si necesitas ayuda para crear una rutina de higiene dental adaptada a tus necesidades, también puedes consultar con un dentista. Si estás dispuesto a explorar opciones por tu cuenta, puede que la siguiente sección te resulte útil.

Rutina de higiene oral y productos para eliminar el mal aliento

¿Cómo sería una rutina de higiene oral modélica? Repasamos cada paso de una rutina completa de higiene oral diaria para que puedas identificar lo que ha faltado en tu rutina cotidiana. Puedes lograr una gran transformación en tu salud implementando pequeños cambios.

1. Usa hilo dental todos los días

Usar el hilo dental es un arte que vale la pena dominar. Como explicamos más detalladamente en una entrada dedicada exclusivamente al tema, el hilo dental ayuda a eliminar la placa dental entre los dientes, donde a tu cepillo le costaría limpiar correctamente. Contribuye a la salud de tus encías —y ya hemos visto que la enfermedad de las encías puede causar mal aliento—. Asegúrate de usar el hilo dental una vez al día, todos los días, antes de cepillarte para eliminar los residuos que de otro modo se convertirían en alimento para las bacterias no deseadas que causan el mal aliento. Cualquier hilo dental cumple su función, así que explora todas las opciones disponibles e incluye este paso esencial en tu rutina diaria de higiene oral.


2. Cepíllate los dientes (al menos) dos veces al día

Creemos que a estas alturas no necesitamos convencer a nadie de lo importante que es cepillarse los dientes con regularidad. Ya conoces esa sensación: tras el cepillado, la boca se siente fresca, limpia, tal y como nos gusta. El cepillado matutino y nocturno son innegociables; si quieres ir un paso más allá, puedes considerar cepillarte después de comer, por ejemplo, o después de un tentempié rico en azúcar. Tómate tu tiempo en el proceso, asegurándote de que todos los dientes reciban el cuidado adecuado. Los cepillos de dientes eléctricos han demostrado de manera consistente ser superiores a los cepillos manuales, por lo que puedes tenerlo en cuenta en tus próximas compras de reposición.


3. Limpia tu lengua

La lengua es un gran hogar para todo tipo de bacterias, y hay una forma eficaz de hacer que se vayan: limpiar la lengua. Puede que tu cepillo de dientes habitual sea suficiente, o puede que necesites una ayuda especial para ello. Si lo deseas, existe un objeto diseñado específicamente para este fin: el raspador de lengua. Es fácil, rápido e intuitivo de usar, y no prolongará tu rutina de higiene diaria en absoluto. ¡Solo necesitas unos segundos más!


4. Usa un enjuague bucal para eliminar el mal aliento

El enjuague bucal proporciona una sensación inmediata de frescor que resulta un regalo para quienes luchan contra la halitosis. Todo lo que tienes que hacer es encontrar tu enjuague bucal sin alcohol favorito. Si garantiza un aliento fresco, ¡es un plus! Algunas fórmulas, como la que presentamos, hacen más que simplemente proporcionar aliento fresco. Esta, además, contribuye a reducir la sequedad bucal, lo que a su vez ayuda a eliminar el mal aliento. El enjuague bucal es un elemento transformador para la halitosis, y deberías aprovechar su potencial para mejorar tu rutina diaria de higiene oral.


5. Reemplaza tu cepillo de dientes con regularidad

Tanto si usas un cepillo manual como eléctrico, reemplazar tu cepillo de dientes (o los cabezales del cepillo) es clave para mantener el mal aliento a raya. Las cerdas sufren un enorme desgaste con el uso diario, y el deterioro compromete el poder limpiador de tu cepillo. Necesitamos que esté en su mejor estado para garantizar que la limpieza dental sea exhaustiva. Ten en cuenta que no significa que necesites un tipo de cerda dura, solo cerdas nuevas cada tres meses, aunque sean del tipo suave.


6. Cuida las prótesis dentales, los retenedores y los aparatos de ortodoncia

Mantener limpios los aparatos bucales es esencial para eliminar el mal aliento. Estos dispositivos pueden presentar cierta dificultad en el proceso de cepillado habitual, y puede que necesites la ayuda de productos específicos, como pastillas limpiadoras o incluso cepillos de precisión o interdentales. Si tienes algún tipo de aparato ortodóncico o protésico, asegúrate de encontrar formas eficaces de mantenerlos limpios no solo para tener un aliento fresco, sino también una boca sana.


7. Visita a tu especialista dental con regularidad

Por último, aunque no menos importante, programa citas con tu profesional de la salud dental con regularidad para asegurarte de que tu salud oral está en buen estado. Más que nadie, el profesional podrá asesorarte sobre tus necesidades específicas y sugerirte cualquier procedimiento dental necesario para resolver tus problemas.


¿Quieres saber más sobre higiene oral? Podemos ayudarte contándote todo sobre el uso del hilo dental.